Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, revocar quiere decir anular, cancelar, dejar sin efecto algo. Por esto si pensamos que existe una persona o enemigo en particular que desea hacernos daño, este es el ritual que debemos llevar a cabo para librarnos de esos malos deseos.
Consigue una vela blanca, córtale la punta y enciéndela por el lado opuesto.
Al virar la vela al revés afirma lo siguiente:
No viro vela sino todos los pensamientos, trabajos, enviaciones, sortilegios o cualquier energía negativa que pueda haber en mi contra, en el nombre de Dios y de San Miguel Arcángel quede disuelto y revocado, Amén.
Enciende la vela al revés, decretando lo anterior. Esta vela la colocas cuidadosamente en un plato y la llevas por toda la casa invocando el poder de Dios y de San Miguel Arcángel. Cuando se haya consumido la vela la echas en cualquier tipo de bolsa y la tiras lejos de tu casa visualizando que todo lo negativo se ha cortado y que vibraciones positivas entran en tu hogar.



